Definimos la decisión
Identificamos qué quiere resolver la persona, qué presupuesto tiene y qué diferencias pueden cambiar su experiencia.
Transparencia editorial
La metodología existe para que puedas comprobar por qué recomendamos algo y para evitar que la automatización convierta la web en contenido sin criterio.
Identificamos qué quiere resolver la persona, qué presupuesto tiene y qué diferencias pueden cambiar su experiencia.
Cada categoría tiene pesos propios: respuesta y formato en teclados; forma y peso en ratones; comodidad y micrófono en auriculares.
Contrastamos documentación oficial, manuales, mediciones disponibles, evolución del modelo y fuentes especializadas.
Un producto conocido no entra automáticamente. Eliminamos opciones redundantes, mal posicionadas o que no aportan un caso de uso claro.
La posición debe explicarse: para quién es, qué sacrifica y en qué escenario elegiríamos una alternativa.
Comprobamos disponibilidad, sustituciones y cambios relevantes. Cada modificación queda registrada.
Tres niveles de evidencia
Existe experiencia directa y evidencia propia que podemos mostrar.
La conclusión se apoya en especificaciones, manuales, mediciones y fuentes contrastadas.
El producto está siendo evaluado y todavía no afecta al ranking publicado.